Saunas Asturgó es un fabricante nacional de equipos para sauna.

Saunas Asturgó es una empresa de saunas que fabrica calefactores de sauna, generadores de vapor y resistencia de recambio. Tenemos los mejores equipos del mercado, diseñados por nuestros ingenieros técnicos especialistas en saunas y fabricados con los componentes de mayor calidad.

Saunas Asturgó fabrica todo tipo de resistencias eléctricas de recambio

En Saunas Asturgó fabricamos resistencia de recambio para todas las marcas de calefactores de sauna, generadores de vapor y spas del mercado.

En nuestra web podrá ver un ámplio catálogo de resistencias de la mayoría de equipos del mercado.

Si la resistencia que busca no está en nuestro catálogo, la podemos fabricar a medida.

Saunas Asturgó fabrica todo tipo de calefactores de sauna

Saunas Asturgó fabrica todo tipo de calefactores de sauna, tanto domésticos como profesionales. La principal virtud de sus equipos son la alta fiabilidad, ya que se trata de calentadores muy robustos preparados para funcionar durante muchas horas.

Saunas Asturgó es una empresa nacional fabricante de calefactores de sauna, generadores de vapor y resistencias eléctricas.

Los calefactores de sauna se utilizan en las saunas, también llamadas saunas finlandesas o saunas secas. Estas saunas se realizan dentro de una cabina de madera y el calefactor de sauna se encarga de calentar el interior de esta cabina.

Nuestro calentador de sauna está especialmente diseñado para funcionar en este tipo de instalaciones, dando un máximo rendimiento sin generar problemas de funcionamiento.

Hay una gran variedad de  calentadores de sauna: calefactores de sauna sin mandos (tanto profesional como doméstico), calefactor de sauna con mandos, calefactor de sauna bajo banco, calefactores de sauna combi y calefactor de sauna de alta potencia.

Entre los accesorios encontramos: piedras para sauna, reloj de arena, termómetro-higrómetro, cubo y cazo de madera, luces led para sauna, equipos de música para sauna, y muchos más.

Sauna seca o sauna finlandesa

La sauna seca o sauna finlandesa (se le llama de distintos nombres), se realiza a una temperatura entre 80 y 100ºC y con una humedad relativa de entre el 0 y el 20%.

También disponemos resistencia de recambio para calefactores de sauna de todas las marcas del mercado.

Saunas Asturgó fabrica todo tipo de generadores de vapor

Saunas Asturgó es un fabricante nacional que fabrica todo tipo de generadores de vapor, tanto domésticos como profesionales. La principal virtud de sus equipos son la alta fiabilidad, ya que se trata de equipos muy robustos preparados para funcionar durante muchas horas.

Saunas Asturgó es una empresa nacional fabricante de generadores de vapor y resistencias eléctricas.

Los generadores de vapor se utilizan en los baños de vapor, también llamados turcos o hammam. Estas saunas se realizan dentro de una cabina de obra o pre-fabricada y los generadores de vapor inyectan el vapor dentro de esta cabina.

Nuestro generador de vapor está especialmente diseñados para funcionar en este tipo de instalaciones, dando un máximo rendimiento sin generar problemas de funcionamiento.

Los equipos incorporan un cuadro de control y una gran variedad de accesorios: descalcificador de agua, válvula automática de descarga de agua, dosificador de aromas, esencia de eucaliptus y aroma de eucaliptus.

Otros accesorios son el difusor de salida de vapor, protector inoxidable de sonda interior, lámpara estanca a baja tensión, y muchos más.

Sauna de vapor o baño de vapor

La sauna de vapor o baño de vapor o sauna turca o hammam (se le llama de distintos nombres), se realiza a una temperatura entre 42 y 48ºC y con una humedad relativa del 100%.

También disponemos resistencia de recambio para generadores de vapor de todas las marcas del mercado.

Para complementar los espacios wellness, fabricamos toda la gama de duchas sensoriales, que comprende: duchas bitérmicas, duchas escocesas, duchas aromatizadas, duchas de cromoterapia, duchas ciclónicas, duchas cubo, pediluvios y fuentes de hielo.

Si lo desea, también podemos fabricar su cabina de sauna a medida.

Puede encontrar más información de nuestros productos en la página de PRODUCTOS. También puede ver las otras divisiones de la empresa en ASTURGO.

Resistencias para acumuladores de calor

La gestión eficiente del calor es esencial para optimizar procesos y garantizar la calidad de los productos. Los acumuladores de calor equipados con resistencias eléctricas ofrecen soluciones efectivas para el almacenamiento y la liberación controlada de energía térmica. Estos dispositivos permiten una calefacción eficiente en aplicaciones industriales, manteniendo la temperatura constante y reduciendo el consumo energético.

Vamos a desglosar qué son estas resistencias, cómo funcionan, cuánto consumen y, sobre todo, si realmente valen la pena.

Qué son las resistencias eléctricas para acumuladores de calor

Las resistencias eléctricas convierten la energía eléctrica en calor. Básicamente, son los «calentadores» dentro de un acumulador de calor. Cuando estas resistencias se calientan, transmiten su energía a un material con alta capacidad térmica, como los ladrillos refractarios. Estos ladrillos almacenan el calor durante varias horas y, lo mejor de todo, lo liberan gradualmente cuando más lo necesitas.

En los acumuladores de calor, estas resistencias se encuentran dentro de un núcleo compuesto por materiales con alta capacidad térmica, como ladrillos refractarios. Durante el proceso de carga, las resistencias elevan la temperatura del núcleo, lo que permite que el acumulador almacene energía térmica. Posteriormente, durante la descarga, el acumulador libera de manera controlada el calor almacenado para satisfacer las demandas térmicas.

Cómo funcionan los acumuladores de calor

El proceso de funcionamiento de un acumulador de calor se puede dividir en tres fases:

  1. Carga: Durante la noche, cuando las tarifas eléctricas son más económicas, el sistema se conecta a la corriente. Las resistencias empiezan a calentar los ladrillos o bloques dentro del acumulador. A medida que las resistencias se calientan, estos ladrillos almacenan el calor.
  2. Almacenaje: Los materiales del acumulador retienen el calor durante varias horas, lo que permite que el sistema siga funcionando incluso cuando no hay electricidad. De hecho, algunos acumuladores pueden mantener una temperatura constante durante todo el día.
  3. Descarga: Durante el día, el acumulador libera el calor almacenado en forma de radiación y convección. La distribución del calor en la habitación es suave y continua, lo que asegura un ambiente confortable.

Este proceso asegura que el calor se utilice de manera más eficiente, evitando el gasto continuo de energía.

Tipos de acumuladores de calor

Existen dos tipos principales de acumuladores de calor, y la elección entre ellos depende de las necesidades específicas de cada proceso industrial. Los acumuladores estáticos y los acumuladores dinámicos se diferencian en la forma en que distribuyen y liberan el calor almacenado.

Acumuladores estáticos

Los acumuladores estáticos son sistemas de almacenamiento de calor en los que el calor se acumula en un material termoalquilante, como ladrillos refractarios o piedras. Estos acumuladores son simples y efectivos, ya que el calor se almacena de manera pasiva en el material durante el proceso de carga.

En resumen, el calor se acumula de manera uniforme y se distribuye gradualmente en el ambiente sin la ayuda de ventiladores o mecanismos de circulación. Son especialmente adecuados para aplicaciones en las que se necesita un suministro continuo de calor a lo largo del tiempo, como en procesos que requieren temperaturas estables durante largos períodos.

Acumuladores dinámicos

Los acumuladores dinámicos incorporan sistemas de ventilación o circulación de aire que permiten una distribución más rápida y controlada del calor almacenado. Estos sistemas utilizan ventiladores o conductos para forzar la circulación del aire caliente desde el núcleo del acumulador hacia el entorno donde se necesita la calefacción.

Ideales para aplicaciones que requieren control preciso de la temperatura en un corto período de tiempo, además, permiten ser ajustados para modificar la velocidad y cantidad de calor que se libera.

Consumo y eficiencia de los acumuladores

El consumo energético de un acumulador de calor depende de varios factores:

  • La potencia de las resistencias: Un acumulador con mayor potencia consumirá más electricidad para cargar los ladrillos.
  • La capacidad de almacenamiento: Cuanto mayor sea la capacidad del acumulador, más energía necesitará para cargarse completamente.
  • El tiempo de carga: Los acumuladores suelen cargarse durante la noche. Si necesitas mucha calefacción durante el día, el acumulador podrá necesitar más tiempo para almacenar suficiente calor.

De todas formas, el consumo siempre será más eficiente que otros sistemas de calefacción eléctrica, ya que el acumulador solo necesita cargarse una vez al día, y este calor se libera de forma gradual. En otras palabras, no tienes que estar continuamente utilizando electricidad para mantener tu casa caliente.

Uno de los grandes atractivos de los acumuladores de calor es su eficiencia energética. Estos dispositivos no sólo aprovechan la electricidad de manera eficaz, sino que también pueden ayudarte a reducir tu factura de electricidad. La clave está en la discriminación horaria: puedes cargar el acumulador durante la noche, cuando las tarifas son más bajas, y liberarlo durante el día sin tener que pagar precios más altos.

Además, las resistencias eléctricas dentro del acumulador son prácticamente 100% eficientes, ya que toda la energía que consumen se transforma en calor. A diferencia de otros sistemas de calefacción, como los radiadores eléctricos, que pueden perder calor en el proceso de distribución, los acumuladores maximizan el uso de cada kWh de electricidad.

Ventajas de los acumuladores de calor

  • Ahorro en la factura eléctrica: La posibilidad de cargar el acumulador durante la noche y liberar calor durante el día puede suponer un ahorro considerable, especialmente si utilizas una tarifa eléctrica nocturna.
  • Bajo mantenimiento: En comparación con otros sistemas de calefacción, los acumuladores requieren poco mantenimiento. Generalmente, basta con limpiarlos una o dos veces al año.
  • Distribución de calor constante: Gracias a su capacidad de almacenamiento, los acumuladores proporcionan una calefacción más uniforme durante todo el día. Ya no tendrás que preocuparte de encender el radiador o de que las temperaturas fluctúen.
  • Sostenibilidad: Al ser un sistema eléctrico, no produce emisiones directas de CO2, lo que lo convierte en una opción respetuosa con el medio ambiente, sobre todo si la electricidad que consumes proviene de fuentes renovables.

Desventajas a considerar

Aunque los acumuladores de calor tienen muchas ventajas, no están exentos de algunas limitaciones:

  • Coste inicial: La instalación de un acumulador de calor puede ser más cara que la de otros sistemas de calefacción. Sin embargo, este gasto inicial se amortiza con el tiempo debido al ahorro en la factura de electricidad.
  • Espacio necesario: Los acumuladores de calor suelen ser más grandes que otros sistemas de calefacción, por lo que necesitarás tener suficiente espacio en tu hogar para instalarlos.
  • Dependencia de la electricidad: Aunque son muy eficientes, los acumuladores dependen completamente de la electricidad. En áreas donde el suministro eléctrico es inestable o donde las tarifas son altas, su rentabilidad puede verse afectada.

Consejos para mejorar la eficiencia de los acumuladores

  • Aprovecha las tarifas nocturnas: Si tu compañía eléctrica ofrece tarifas de discriminación horaria, asegúrate de aprovecharlas. Cargar el acumulador durante la noche, cuando la electricidad es más barata, es clave para maximizar el ahorro.
  • Ubica el acumulador en un lugar adecuado: Coloca el acumulador en una zona donde el calor pueda distribuirse fácilmente por toda la habitación, y evita que quede bloqueado por muebles o cortinas.
  • Mantén una temperatura constante: Utiliza un termostato inteligente para regular la temperatura de la habitación y evitar que el acumulador libere más calor del necesario.

Si vives en una zona donde las tarifas eléctricas nocturnas son más económicas y buscas una manera eficiente y sostenible de mantener tu casa caliente, un acumulador de calor podría ser la solución ideal. No sólo ahorrarás en tu factura de electricidad, sino que disfrutarás de una calefacción constante y uniforme, sin tener que estar pendiente de encender y apagar radiadores.

Resistències Elèctriques Asturgó fabrica todo tipo de resistencias eléctricas para acumuladores de calor eléctrico.

resistencias de Inmersión

Las resistencias de inmersión son unos dispositivos que, aunque a menudo pasan desapercibidos, están en el corazón de muchos procesos industriales. ¿Alguna vez te has preguntado cómo se calientan los líquidos en las fábricas o en los procesos de tratamiento de agua? La respuesta, en muchos casos, es mediante una resistencia de inmersión.

Si eres nuevo en este tema o simplemente quieres entender mejor cómo funcionan estas herramientas, aquí te lo contamos todo: qué son, cómo se usan, por qué son tan útiles y qué debes tener en cuenta al elegirlas.

Qué son las resistencias de inmersión

En pocas palabras, las resistencias de inmersión son dispositivos eléctricos que generan calor al estar sumergidos en un fluido. Se basan en un principio sencillo: cuando la electricidad pasa a través de un material resistivo, como un cable de metal, genera calor. Este calor, a su vez, se transfiere al líquido en el que está sumergida la resistencia.

Imagina que estás en una fábrica, produciendo productos químicos o procesando alimentos. Necesitas calentar una gran cantidad de líquido de manera uniforme y eficiente. Las resistencias de inmersión son perfectas para esto, ya que permiten calentar el líquido directamente, sin pérdidas innecesarias.

Cómo funcionan

Para que una resistencia de inmersión funcione correctamente, debe estar completamente sumergida en el fluido que se desea calentar. Esto asegura que el calor se transfiera de manera eficiente y sin riesgos de sobrecalentamiento o daños al dispositivo. Si la resistencia queda expuesta al aire, puede dañarse, ya que el calor no se dispersará correctamente.

Por tanto, la clave de su funcionamiento es mantener un buen contacto con el fluido. El elemento calefactor de la resistencia (generalmente una aleación metálica de alta resistencia) se calienta al pasar la electricidad a través de él. Este calor se transfiere de forma directa al fluido, elevando su temperatura rápidamente.

Para qué se utilizan las resistencias de inmersión

Las resistencias de inmersión se emplean en sectores muy variados. Algunos de los más comunes incluyen:

  • Industria química y petroquímica: Se utilizan para calentar soluciones químicas en reactores, manteniendo una temperatura constante para optimizar las reacciones.
  • Tratamiento de agua: Son fundamentales en el proceso de desinfección y pasteurización del agua, asegurando que se alcance la temperatura adecuada para eliminar cualquier microorganismo.
  • Alimentación: En la industria alimentaria, se usan para calentar líquidos, como en la pasteurización de leche o la cocción de alimentos en grandes volúmenes.
  • Fabricación de productos: También se utilizan en la producción de diversos productos químicos y materiales que requieren un calentamiento preciso y controlado.

Además, su versatilidad las hace imprescindibles en muchas aplicaciones de calefacción de líquidos en sectores industriales, como el mantenimiento de temperaturas constantes en grandes depósitos.

Tipos de resistencias de inmersión

Hay diferentes tipos de resistencias de inmersión, cada una adaptada a sus propias necesidades y aplicaciones. Los más comunes son:

  1. Con racores: Estas resistencias son fáciles de instalar y mantener. Los racores roscados permiten un montaje rápido, ideal para aplicaciones que requieren un cambio o sustitución de la resistencia con regularidad.
  2. Con brida: Este tipo de resistencia está diseñada para una instalación robusta, especialmente en aplicaciones donde la seguridad y la estabilidad son clave. Son muy utilizadas en tanques y depósitos industriales.
  3. Sumergibles: Como su nombre indica, estas resistencias están completamente sumergidas en el fluido. Son perfectas cuando se requiere calentar grandes volúmenes de líquido de manera eficiente y constante.

Factores a tener en cuenta al elegir una resistencia de inmersión

Elegir la resistencia de inmersión adecuada para tu aplicación puede parecer complicado, pero hay algunos factores clave que simplifican la decisión:

  • Tipo de fluido: Dependiendo de si vas a calentar agua, aceite o una solución química, necesitarás un material específico. Las resistencias de acero inoxidable son muy comunes para líquidos más suaves, pero si trabajas con soluciones más agresivas, como ácidos o bases fuertes, necesitarás resistencias de materiales más resistentes, como titanio.
  • Potencia necesaria: La potencia de la resistencia debe estar acorde con la cantidad de fluido que se necesita calentar. No tiene sentido utilizar una resistencia pequeña para calentar un tanque grande, ya que no alcanzará la temperatura deseada a tiempo.
  • Seguridad y control: Asegúrate de que la resistencia esté equipada con sistemas de control de temperatura y protección contra sobrecalentamientos. Un fallo en este sentido puede dañar no solo el dispositivo, sino también los equipos conectados y el propio proceso productivo.
  • Durabilidad: Las resistencias de inmersión, al estar en contacto directo con líquidos, deben ser duraderas. Un buen mantenimiento y la elección de materiales resistentes son esenciales para evitar reemplazos frecuentes.

Eficacia de este tipo de resistencias

Las resistencias de inmersión son increíblemente eficientes por una razón simple: el calor que producen se transfiere directamente al fluido sin casi ninguna pérdida. Esto significa que puedes calentar grandes volúmenes de líquido rápidamente y de manera uniforme. Además, al estar completamente sumergidas, el contacto entre la resistencia y el líquido es óptimo.

Por otro lado, son bastante fáciles de mantener. Una revisión periódica del estado de la resistencia, como la comprobación de su integridad y limpieza, es suficiente para que continúen funcionando de manera efectiva durante mucho tiempo.

Las resistencias de inmersión son una herramienta fundamental para el calentamiento eficiente de líquidos en múltiples industrias. Desde la química hasta la alimentaria, son imprescindibles para mantener temperaturas precisas y controladas en una amplia gama de procesos.

Si estás buscando una solución de calentamiento fiable y de alta calidad, en Resistencias Asturgo ofrecemos resistencias de inmersión diseñadas para durar y ofrecer un rendimiento superior. Con nuestra experiencia en la fabricación de resistencias eléctricas, garantizamos productos que cumplen con los estándares más altos de calidad y eficiencia.

Todo sobre las resistencias electricas

¿Has oído hablar de las resistencias eléctricas? Sí, esos pequeños componentes que parecen inofensivos pero son los auténticos héroes detrás de cualquier dispositivo que uses. Sin ellas, literalmente, nada funcionaría como debería. Desde el cargador de tu móvil hasta el horno eléctrico que usas en casa. Todo depende de estas pequeñas campeonas.

Así que, si quieres saber qué son, para qué sirven y por qué son tan importantes, acompáñame. Te lo voy a explicar sin tecnicismos aburridos ni vueltas innecesarias. Al grano, como debe ser.

Qué es una resistencia eléctrica

Piénsalo así: una resistencia es como un guarda de seguridad en un concierto. Decide cuánta gente pasa (en este caso, cuánta corriente). Si no está ahí para controlar, ¡se arma un caos!

Técnicamente, es un dispositivo que frena el paso de la corriente eléctrica, convirtiendo parte de esa energía en calor. Y ese pequeño detalle es lo que permite que todo funcione bien. Su valor se mide en ohmios (símbolo Ω, como el de las películas griegas) y básicamente dicta cuánto «resiste» al flujo de electricidad.

Por qué son importantes

Porque sin resistencias, los componentes más delicados de cualquier circuito se freirían como patatas en aceite hirviendo. Así de claro. Sirven para controlar, regular y proteger. ¿Cómo lo hacen? Aquí te dejo algunos ejemplos de lo que pueden hacer por ti:

  • Controlar la corriente: Son el escudo que protege LEDs y chips para que no exploten por exceso de energía.
  • Dividir el voltaje: Si tienes un circuito con distintas necesidades de energía, las resistencias son las que hacen el reparto.
  • Generar calor: ¿Tu tostadora? ¿El calefactor? Todo eso funciona gracias a ellas.
  • Evitar ruidos en las señales: En sistemas analógicos, ayudan a que las cosas no se vuelvan un desastre de interferencias.

Tipos de resistencias (porque no todas son iguales)

Como todo en la vida, no hay una única solución para todos los problemas. Dependiendo de lo que necesites, encontrarás distintos tipos de resistencias. Aquí te dejo los más comunes:

1. Resistencias fijas:
Son como esa persona que siempre está en su sitio, haciendo su trabajo sin quejarse. No cambian su valor. Lo que ves es lo que hay. Perfectas para cosas sencillas.

2. Resistencias variables:
Aquí entran los potenciómetros (para cosas como el volumen de tu altavoz) y los reóstatos (que manejan corrientes más grandes, como en motores). Puedes ajustar su valor manualmente. Vamos, que son como los «todoterreno» de las resistencias.

3. Termistores:
Son muy especiales. Cambian su resistencia según la temperatura. Hay dos tipos:

  • NTC: Si sube la temperatura, baja la resistencia.
  • PTC: Justo al revés, si sube la temperatura, sube la resistencia. Perfectos para proteger circuitos del sobrecalentamiento.

4. Fotoresistores (LDR):
Estas cambian dependiendo de la luz que reciben. Las encuentras en farolas que se encienden solas o sistemas de seguridad.

Cómo elegir una resistencia

Vale, ya sabes qué son y para qué sirven, pero ahora viene la pregunta del millón: ¿cómo demonios eliges la adecuada para tu circuito? Tranquilo, aquí no hay que ser ingeniero espacial. Solo tienes que fijarte en tres cosas:

  1. El valor de resistencia (en ohmios): Esto dicta cuánta corriente deja pasar.
  2. La potencia (en vatios): Esto te dice cuánta energía puede manejar sin quemarse.
  3. La tolerancia (en %): Es el margen de error. Porque sí, hasta las resistencias pueden tener un mal día.

Ah, y no te olvides del espacio físico. Si estás trabajando en algo pequeño, no puedes usar una resistencia del tamaño de un ladrillo.

Significado de las bandas de colores

Seguro que has visto esas rayitas de colores en las resistencias. No están ahí para decorar. Son un código que te dice cuánto valen y su tolerancia. Es como un «DNI» en colores.

Por ejemplo:

  • Marrón, negro y rojo te da 1.000 ohmios (1 kΩ).
  • La última banda, dorada o plateada, te dice su tolerancia.

¿Un poco lioso? Sí, pero una vez que lo pillas, es pan comido.

Aunque parezcan un invento simple, las resistencias están evolucionando. Hoy en día hay modelos miniaturizados para dispositivos súper compactos y otros que aguantan condiciones extremas, como las que se usan en cohetes o coches eléctricos. Lo mejor de todo es que estas maravillas están hechas para durar y rendir al máximo.

En Resistencias Asturgo, sabemos que elegir la resistencia adecuada puede ser un reto. Por eso, estamos aquí para ayudarte con soluciones personalizadas y asesoramiento experto. ¿Tienes dudas? ¿Necesitas un tipo específico de resistencia? ¡Llámanos! Lo que no sepamos sobre resistencias, no lo sabe nadie.